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Purnas

“Mirando el fuego”: Ricardo Samaniego, Fújur


San Sebastián, san Blas, san Pablo y san Antón.
pa deschelar a barba empinan o porrón.
¡Que chele fuera!…¡Ba por dentro a prozesión!
¡Dilín-dilón!, ¡Dilín-dilán–dilón!.
Fogueras, trucos, buen tozino y buen porrón…
¡Con istos santos no se aburre aquí ni Dios!.- LA RONDA DE BOLTAÑA.

Crepitan las llamas entre la masa ígnea de los tizones y un revuelo de purnas piruetean junto al familiar jolgorio de la calle Baja donde la panceta, las patatas y la longaniza lanzan sus ancestrales aromas al aire quieto de la noche. Se retira, respetuoso, el frío más allá del hayedo y acaloran las brasas los rostros del Barrio mientras alguna vieja rezadora concluye sus plegarias a los Santos Barbudos.

“Street Angel”: Max Tzinman


No es importante quién soy; si soy suiza, si soy gitana, si soy negra, blanca, roja; la cuestión para mí ha terminado. Soy un ser humano“.- Mariella Mehr.

En 1996 el gobierno suizo reconocía, tras catorce años de denuncias, su complicidad en la represión contra los jenisch (gitanos) helvéticos llevada a cabo por la organización Pro Juventute, institución donde trabajaba Alfred Siegfried  -fiel seguidor de las teorías raciales nazis-   que decía velar por el bienestar de la infancia suiza y que, durante cerca de medio siglo, se dedicó a la infame tarea de arrebatar niños jenisch de sus familias para ingresarlos en orfelinatos e instituciones mentales o cederlos en adopción.

El jerifalte de Pro Juventute, que consideraba a los gitanos “vagabundos, alcohólicos, débiles metales, psicópatas e ignorantes”,  actuó, con la complicidad de las autoridades, entre 1926 y 1972, año este último en el que el semanario suizo Der Schweizerische Beobachter informó a la opinión pública de la verdadera naturaleza de la organización que decía “prestar asistencia a los niños nómadas”. A lo denunciado en prensa se unieron las voces de las víctimas, entre ellas, la de la escritora Mariella Mehr que, de niña, había sido dada en adopción con la excusa de “ser hija de madre prostituta y padre asocial”. Mariella, que jamás renunció a sus orígenes jenisch, se rebeló contra la institución que pretendía transformarla y fue terriblemente represaliada: Internada en cuatro ocasiones en hospitales psiquiátricos y condenada a diecinueve meses de cárcel, Pro Juventute le quitó a su hijo  -fue, oficialmente, el último niño sustraido por la tenebrosa institución-  y la internó en una clínica donde fue esterilizada.



NOTAS

  • Mariella Mehr, nacida en Zurich en 1947, reside actualmente en Italia. En 1998 la Universidad de Basilea le otorgó un doctorado honorario por su trabajo sobre la represión contra las minorías étnicas.
  • En 1973 la organización asistencial Pro Juventute fue investigada judicialmente. El creador del Fondo para los Niños de la Calle, Alfred Siegfried, había fallecido un año antes. Clara Reust, responsable, junto con Siegfried, de Pro Juventute fue imputada por un delito continuado contra los derechos de las personas; otros miembros fueron acusados de abusar sexualmente de las criaturas jenisch a las que decían proteger.
  • En 1999, el gobierno suizo aceptó indemnizar a las víctimas de las esterilizaciones forzosas y a las familias jenisch cuyos hijos habían sido tutelados por la siniestra institución. Se calcula que más de 600 menores de etnia gitana fueron separados, forzosa y definitivamente, de sus familias.

Hibernalia

“Ramas heladas”: Carlos G. Casares


Tricota el dorondón caprichosos encajes albugíneos en los asimétricos contornos del paisaje y una desgastada alfombra de escarcha jaspeada y quebradiza tiende su desigual trazado sobre el suelo.

Hiela. Y el rostro  - improvisado acerico donde los diminutos alfileres del frío hallan acomodo-  se tensa brillante y ajeno a las invisibles heridas.

Hiela. Y palpita el cerebro, despejado y atento, desde su protegida cúpula de mando, organizando  -déspota y orgulloso- el desplazamiento del cuerpo entumecido por el gélido entorno.

“Back Closet”: Siff Skovenborg


El Rey Alfonso, [...],a todos y cada uno de sus nobles, amados y fieles nuestros y sendos gobernadores, justicias, subvengueros, alcaldes, tenientes de alcalde y otros cualesquiera oficiales y súbditos nuestros, e incluso a cualquier guarda de puertos y cosas vedadas en cualquier parte de nuestros reinos y tierras, al cual o a los cuales la presente ser presentada, o a los lugartenientes de aquellos, salud y dilección. Como nuestro amado y devoto don Juan de Egipto Menor, que con nuestro permiso ir a diversas partes, entiende que debe pasar por algunas partes de nuestros reinos y tierras, y queremos que sea bien tratado y acogido, a vosotros y cada uno de vosotros os decimos y mandamos expresamente y desde cierto conocimiento, bajo pena de nuestra ira e indignación, que el mencionado don Juan de Egipto y los que con él irán y lo acompañarán, con todas sus cabalgaduras, ropas, bienes, oro, plata, alforjas y cualesquiera otras cosas que lleven consigo, sean dejado ir, estar y pasar por cualquier ciudad, villa, lugar y otras partes de nuestro señorío a salvo y con seguridad, siendo apartadas toda contradicción, impedimento o contraste. Proveyendo y dando a aquellos pasaje seguro y siendo conducidos cuando el mencionado don Juan lo requiera a través del presente salvoconducto nuestro, el cual queremos que lleve durante tres meses del día de la presente contando hacia adelante. Entregada en Zaragoza con nuestro sello el día doce de enero del año del nacimiento de nuestro Señor 1425. Rey Alfonso.
-Documento extendido, en calidad de salvoconducto, por Alfonso V de Aragón para que el gitano Juan de Egipto Menor y sus gentes puedan viajar libremente por los territorios de la Corona-

El 12 de enero de 1425 quedó documentada, con parabienes incluidos, la entrada de los primeros gitanos en el Reino de Aragón. Apenas ochenta y cinco años después, en 1510, los Fueros del Reino recogían idénticas medidas represoras que las promulgadas por la Pragmática de 1499 de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón: “Se les concede un plazo de sesenta días para salir del reino y a los que sean hallados se les castigará con cien azotes y destierro a perpetuidad; la segunda vez se les cortarán las orejas, permanecerán sesenta días encadenados y sufrirán destierro. Los apresados por tercera vez pasarán a ser esclavos por el resto de su vida“.

A partir de esa fecha  -y con brevísimoss períodos de tutelaje paternalista por parte de los gobernantes-  comienza la represión brutal contra un grupo que se ve obligado a sobrevivir en una sociedad hostil, en absoluto diferenciada de las que acogen al resto de los gitanos extendidos, desde el Punjab originario, por toda Europa.


Tomo consciencia de los siglos recorridos y me digo: No han podido con nosotros. Aquí estamos. Aquí seguimos tirando los unos, los conscientes, de los otros, los resignados. Aquí y allá, aun desde el silencio, seguimos elevando la voz, no para quejarnos, únicamente, de las injusticias del pasado y del presente, sino para demostrar que nuestro empuje es también necesario en las sociedades donde nos hallamos integrados. Para que tanto sufrimiento de los nuestros no haya sido vano“.
-Barsaly H., activista gitano-

En tierra umbría

“Surrealistic Art”: Richard Wazejewski


En todas las concertaciones sociales, que ya han sido muchas, me he hecho la misma pregunta: ¿qué aportan los empresarios? Las organizaciones sindicales suelen consentir recortes en los derechos de los trabajadores, de manera que estos se han venido reduciendo de forma continuada. Flexibilizar el mercado laboral, lo llaman. El Estado acaba poniendo sobre la mesa dinero, recursos públicos que son de todos los ciudadanos, pero la CEOE con lo único que colabora es con su firma y con salir en la foto.”- Juan Francisco Martín Seco. Economista.

La CEOE ingresó, en el ejercicio del año 2010, quinientos ochenta y siete millones de euros, de los que un 68% corresponde a subvenciones públicas  -salidas, bueno es recordarlo, del bolsillo de la vapuleada ciudadanía-. Desde esa acolchada otomana, el presidente de la patronal, Juan Rosell, aconseja el despido de novecientos mil funcionarios, loa la precariedad laboral, vitorea la congelación del salario mínimo interprofesional, defiende la conversión del obrero en siervo de la gleba y propone la implantación de una nueva asignatura en la enseñanza pública, de exaltación de la empresa y el empresariado, que, según su disparatado entendimiento, debería ser obligatoria (sic) “desde las guarderías, pasando por primaria y secundaria y también en la Universidad (…)”.


Los trabajadores seguimos siendo el pariente pobre de la democracia.”- Marcelino Camacho. Sindicalista de los de antes.



ANEXO

Remembranza

“Once There Was a Prison”: Gun Legler


Los jóvenes aligustres escarchados que circundan el jardín del platanero de Casa O Galán se compactan, altivos, frente al viejo árbol de ramas desnudas que rozan la balaustrada de piedra de la segunda planta. La tierra cruje, todavía helada, bajo los pies presurosos de las visitantes que caminan, la cabeza erguida,  con los ojos evaluando la recién inaugurada construcción que en nada se asemeja a la humilde casa familiar que, años ha, se levantaba en el mismo espacio que ahora ocupa el chalé de dos plantas, con la pared norte apoyada en la roca  -conocida como el Torrollón- que la tradición considera fecundante.[1]

En el lado opuesto, donde el pastizal lame el descomunal pie del Torrollón, todavía se aprecian las hendiduras que, a modo de estribos, servían para apoyar los pies y trepar hasta la angosta covachuela perforada en el promontorio donde, dicen, se acumulaba la energía fertilizadora. Ajenos a esos lances mágicos, generaciones de chiquillos convirtieron el Torrollón en atrayente zona de juegos, azuzados, precisamente, por la prohibición de ascender hasta la pequeña cueva peligrosamente abierta sobre la pared en vertical, a unos tres metros y medio del suelo. La señora Justina de [Casa] O Galán  -la abuela de María Petra, la actual propietaria del recién construido chalé-  tenía por costumbre asomarse a una ventana para regañar a las criaturas que se aventuraban a escalar por la peña. “¡Ahora mismo se lo voy a decir a vuestras madres, para que os calienten bien el culo, ferringallos! ¡Que os vais a estozar!”, gritaba.


Las visitantes rozan suavemente la aldaba de bronce bruñido y una sonriente María Petra, apoyada en su sempiterna muleta, les franquea la entrada.

La señora Justina de O Galán no lo supo nunca, pero su única nieta, María Petra, la niña a quien la poliomielitis paralizante parecía truncar la posibilidad de acceso a la cúspide de la roca, conoció también, hace más de treinta años, la estrechez asfixiante de la cueva. Tirada la muleta sobre el pastizal y apoyado en el peñasco el aparato ortopédico que le constreñía la pierna enferma, María Petra, con una cuerda atada bajo las axilas, fue izada por sus amigas  -las visitantes-  hasta la gruta prohibida. Una vez. Una única vez. Pero todavía siente un placentero hormigueo cuando evoca el momento.


[1] Las Piedras Fecundantes son una serie de rocas y cuevas localizadas en la provincia de Huesca que, convenientemente transformadas por manos humanas, adquirieron una simbología sexual y fueron utilizadas, antiguamente, como lugares de celebración del Rito de la Fertilidad. El Concilio de Zaragoza, del año 380, condenó su culto, con amenaza de severísimas sanciones a quienes incumplieran el veto.

Axioma

“Lament”: Bev Hodson


La enajenación ideológico-político-económico-religiosa siempre cercena el futuro ajeno para aplacar a los dioses de la intolerancia.

Yo, al escribir, no hago literatura; escribo sujetándome el hígado o apretándome el corazón“.- Ramón Acín Aquilué

Nebŭla

“Gris”: Sonia García


Baja de la cresta la mortaja acuosa con sus bordes marengos oxigenando la curvatura terrosa de las toperas y barniza de rutilante mojadura el voluminoso tronco escorado de la encina que, a modo de faro del tiempo, marca la entrada norte del Barrio entre tinieblas, allí donde Bascués, la cigüeña emérita, quebró su último vuelo herida de vejez sobre la hojarasca amarronada.

“Photo-based art #8″: Doug Gilbert


…bajóse, liviano, el embozo sobre el vaivén apenas perceptible del pecho y, antes de que la muerte cerrara la cancela del tiempo contemplado, garabateó una caricia indeleble en el dorso de la mano asida a la esperanza.

Un estremecido grito amordazado, la furia transportada por las venas, el dolor y la rabia en las pupilas…

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.”
M. HERNÁNDEZ

Y cuando la eternidad y sus rutas ignoradas quedaron verbalmente zaheridas, un torrente brutal de abandonadas lágrimas fluyó desde las oquedades abiertas en el alma desolada.

Entre bambalinas

“Photoart #006″: Teddynash


Como si el panorama judicial anduviera escaso de arbitrariedades, el presidente en funciones y sus postreros ministros han decidido gratificar a Emilio Botín  -un caballero de la banca que olvidó declarar a la Hacienda Pública hispana unos eurillos que le rentaban copiosamente en una macroentidad suiza- con el indulto para su hombre de confianza, Alfredo Sáenz, imputado por una bagatela, la presentación, cuando presidía el Banesto, de una querella contra tres empresarios por estafa y alzamiento de bienes, siendo conocedor  -el después condenado e indultado-  de la falsedad de la denuncia, que no tenía más objeto que el (ab)uso de los mecanismos judiciales para ejercer presión contra los querellados y conseguir que hicieran efectiva una deuda de 639 millones que debían sus empresas.

Don Alfredo, a quien el Tribunal Supremo condenó a tres meses de prisión y de inhabilitación para el ejercicio bancario por un delito de acusación falsa, ha vuelto al redil del Santander ocupando su antiguo puesto como consejero delegado, se cree que irradiando gratitud hacia su jefe, don Emilio, experto hacedor de surrealistas cucamonas.

Estás haciendo un gran trabajo en Economía. [...]Soy optimista respecto a la economía española a corto y a largo plazo”, le decía el banquero cántabro a un aletargado Rodríguez Zapatero el pasado septiembre, en plena debacle generalizada. El todavía presidente, ajeno al ¿sarcasmo?, y quizás arrobado por la palabrería de quien en junio se había visto obligado a ingresar en las arcas del estado doscientos millones de euros a cuenta del affaire suizo, correspondía asegurándole que “el éxito del Santander es el éxito de España…  Tienes mi apoyo, el de mi Gobierno y, lo sabes, el de toda la población”.

Y no, el festival de zalamerías no tuvo lugar en el teatro Calderón de Madrid, donde se graba El Club de la Comedia, sino en la sede del Banco de Santander, en la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte.

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